Los grandes tahúres de la seducción
Le respetaban
Pero jamás apostaron
Ni una sola ficha por él.
Dicen que era tan encantador que aburría…
(como un dulce que empalaga)
Lo estimaban tanto como lo aborrecían.
Dicen que era tan denso
Y morboso como clarividente
Y que esto molestaba sobremanera
A las muy lindas...
Las que jamás le perdonarían…
Las que bromeaban cruelmente entre ellas:
Antes a un perro que a él.
Pero él no era tan cruel
Ni tan denso
Ni tan enfermo
Ni tan inteligente
como para no haber perdido su sano juicio.
7/6/10
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