Hoy que todo es insolencia…
Hoy que todo es ligereza…
Hoy que nadie se respeta…
Ellos no pueden más
Que envidiar
Su nobleza (de caballero).
Digno de una dama
A la que probablemente no conocerá jamás.
Ese es el precio más caro que deberá pagar.
Ese es el precio de su don, quizá.
La soledad…
La ausente
Y ubicua soledad…
Que fastidia
Y divierte a las niñas
Y por la que se desgraciaron los payasos.
9/2/10
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