Dicen
que ya se jubiló de plazas y glorietas.
(que ya no picotea
alguna que otra migaja del banquete)
Dicen que ahora se posa en la cornisa
nada más que para mirar pasar
a los comensales famélicos e inapetentes.
Dicen que sufre vértigos...
Dicen
Los comensales
(mientras se moja el pan con el vino derramado)
que sin su arrullo
nunca se posará una paloma blanca a su lado.
22/11/08
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