10/1/15

Poema para un Malpensado



Imponente e impotente
Mark, qué paradoja
Me imagino a los sexópatas
Agarrando para el lado de los tomates
(siempre con la idea fija en un gran falo)
(siempre con la idea fija en un gran culo)
El placer sexual como fin supremo
Les diré a los curiosos de siempre
A los malpensados como yo
Les confesaré que no soy impotente
sino imponente porque impongo
Miedo o respeto como el océano o el cielo
Mark, como una fiera salvaje
La poesía impresiona mucho
Mark, siempre y cuando
La dama no espere el desempeño
De una bestia alemana
Pero la paradoja que me ocupa
A la que hago referencia
Imponente e impotente
En la que expreso contradicción
Al menos en apariencia
Merece una respuesta lógica
Ante la imponencia del mundo
La impotencia del hombre.

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