Me parece que esta fiesta no va a terminar bien…
Murmuraban con virulencia
Y mansamente me fui poniendo inquieto
Mientras observaba sus rostros
Mucho más furiosos que festivos.
Dichos y hechos que serían propios de simples beodos.
(escribo esto en pleno bombardeo pirotécnico)
Y así fue nomás…
¡Mi hermano envalentonado cazaría del cuello a mi pobre madre
Y la llevaría de arrastras por las calles!
¡Oh pobre madre mía!
¡¿Así pagan y agradecen los hijos?!
¡Qué bestialidad!
¡Qué mezquindad!
¡Qué alevosía!
¡Oh dios mío!
Le gritaría a mi hermano
Mientras trataba de consolar a mi pobre madre.
¡Y todo porque los muertos se asustan de los degollados!
Mi hermano arrepentido se iría a seguir bebiendo por los bares de la ciudad.
Más tarde mi pobre madre también se iría a errar por ahí.
No, no la pude consolar ni la pude persuadir.
Y atrás saldría yo
Llorando
A la seccional más próxima para dejar constancia de lo sucedido
En esta fiesta cada vez menos solemne
Y cada vez más infeliz.
4/1/10
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