7/5/12
Cacharel
Me puse el saco elegante
Y fui a dar a una tanguería
Alguna gente que me cruzó en la calle
Me miró como se mira una maravilla
Pero la maravilla
No tenía un mango en el bolsillo
Ni placar donde colgar el saco
Ni habitación donde meter el placar
Ni casa donde…
Está de más decir
que para lucir el saco
pese a todo esto
Es necesario tenerlos bien puestos
(o estar rematadamente loco)
Mientras tomaba un libro de poesía
Los veteranos bailaban
Al compás del dos por cuatro
Y más que bailar hacían el ridículo
La gente se reía burlona
Pero yo los miraba con ternura
Mientras me acercaba a un provecto muy alto
que me preguntó si yo era músico
-No, poeta-repliqué con presteza
-Poeta? preguntó haciendo gestos
que revelaban cierto desconcierto
Y no trabajas? cuestionó extrañado
-Sí y no-respondí con presteza
-Y no estudiaste?
-Sí y no-repetí
-Y qué edad tienes?
Le estaba respondiendo
Amablemente cuando
Llegó un poeta amigo
Para sacarme con presteza del lugar
No sin antes despedirme del longevo
Suerte-dijo-como le dice un médico
a un paciente desahuciado
Lo cierto es que con mi amigo poeta
terminamos tomando ginebra
en un bar lleno de punkis
Llorando hasta reírnos
de nuestra suerte.
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