La poesía debe hermanar
Tiene que hermanar
Le dije sollozante a mi madre
Mi loca madre
Mi amorosa madre
Oh qué integridad!
Oh qué vulnerabilidad!
Después de vagabundear
(con frío glacial…)
En busca de calor humano
En busca de indulgencia
Las puertas de la percepción se abrieron
Y como un ángel enfermo pasé
A la mansión del Señor
Pero fue una visita de doctor
(sólo por quince minutos)
Porque cuando lo entendía todo
(siendo realmente feliz)
Alguien de veras bienaventurado
Las puertas de la percepción se cerraron
para quedarme prendado
Oh cuánto lujo inmaterial!
Oh cuánta belleza espiritual!
La admiración es una manifestación de amor
La poesía debe hermanar
Tiene que hermanar
Le dije sollozante a mi madre.
28/4/12
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