Mi pobre madre dormita
cansada ya de Yavé
Y de ser tan simple como tenaz
Enferma e impaciente
Delira
Llora o canta o grita de dolor
Le duele el alma-balbucea
Y derrama una lágrima más
No está sola en el mundo
Me tiene a mí
Pero yo sufro de la misma enfermedad
Aunque lo mío
Es sólo una versión poética del mal
Ahora mismo hablo con una poetisa
Del misterio o de la nada
como si estuviésemos
hablando de papas o boniatos
(sin despreciar a estas hortalizas
que son parte de nuestro misterio
Y de nuestra dieta je!)
Pero no le damos
Su verdadera dimensión a las cosas
Lo importante es nimio
Lo nimio es importantísimo
Es obvio que ya no mido mis palabras
Es obvio que ya no soy lo que escribo
Oh cuánto deterioro
Es obvio que escribo mi destino
Es obvio que no le damos
Su verdadera dimensión a las cosas
Esa dimensión desconocida
De la que mi pobre madre
Algo sabía.
5/8/10
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