Llamó a mi puerta
Y me propuso compartir
Disfrutar del hermoso día.
Era invierno pero parecía una tarde primaveral.
Deambulamos por sendas umbrías
Donde me nombrarían
Y ella no sería.
Ella siempre nombraba a su ex...
Intercambiamos alguna que otra palabra
Y seguimos paseando en silencio
Entre árboles
Y juegos de niños
Fuimos a dar a una lomita bajo el sol
(que ya se estaba ocultando)
La noche venía
Y con ella su luz crepuscular.
Desde allí teníamos una vista panorámica
De una transitadísima rambla montevideana.
Desde allí tumbados
contemplamos hasta el último resplandor
De aquella tarde primaveral.
7/7/10
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