Y cada noche
tengo mi propio rito
hasta para cepillarme los dientes
o lo que queda de ellos.
Me musito
(cepillo en mano)
Un rato largo…
Y cada vez que miro al espejo
Mi reflejo frunce el ceño
Achinando los ojos
Para disimular quizá
Una mirada estrábica
Y aún tierna.
Me gusto.
Aunque esa dama me siga negando.
Porque sobre gustos…
Está casi todo escrito.
4/5/09
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1 comentario:
Ese es el sentido del humor que vale. Beso. Isabel
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